Ludwig Mies

Por entonces tenía claro que la labor de la arquitectura no era inventar formas. Intentaba comprender en qué consistía esa labor. Le pregunté a Peter Behrens, pero no pudo darme una respuesta. No se hacía esa pregunta. Otros decían «Lo que construimos es arquitectura», pero no estábamos satisfechos con esa contestación . (…) Desde que supimos que era una cuestión relativa a la verdad, intentamos descubrir lo que realmente era la verdad. Nos alegramos mucho de encontrar una definición de la verdad formulada por Santo Tomás de Aquino: «Adequatio intellectus et rei» o -como lo expresa un filósofo moderno con el lenguaje de hoy en día- «La verdad es la significación de los hechos.»

Berlage era una persona de una gran seriedad que no aceptaba nada que fuese falso, y fue él quien dijo que no debería construirse nada que no estuviera claramente estructurado. Y Berlage hacía exactamente eso. Y lo hacía hasta tal punto que su famoso edificio de Amsterdam, La Bolsa, tiene carácter medieval sin ser medieval. Uso el ladrillo de la manera que el usaba la gente medieval. La idea de una construcción clara me vino allí, como uno de los fundamentos para que deberíamos aceptar. Podemos hablar de ello fácilmente, pero no hacerlo no es fácil. Es muy difícil atenerse a esta construcción fundamental, y luego elevarla al rango de estructura. He de aclarar que en inglés se llama a todo structure. En el resto de Europa no. A una casucha, nosotros la llamamos casucha, no estructura. Por estructura entendemos una idea filosófica. La estructura es el todo, de arriba abajo, hasta el último detalle, con las mismas ideas. Eso es lo que nosotros llamamos estructura.

Mies van der Rohe
(citado por Peter Carter en
Architectural Design, marzo de 1961)