Praga

Desde hace más de mil años, Praga es el centro de Bohemia y posee uno de los mayores cascos medievales de toda Europa.

Tradicionalmente liberal y abierta a lo nuevo, la revolución industrial llegó a Bohemia antes que a muchos de los países vecinos.

Tras la independencia del Imperio Austrohúngaro en 1918, Praga no sólo ha sido lugar de gran actividad constructiva, sino que se ha convertido al mismo tiempo en uno de los centros más importantes del movimiento moderno.

Hoy, Praga es posiblemente la ciudad Europea que se encuentra más marcada por una arquitectura funcionalista.

En el período de entreguerras, la arquitectura funcionalista ha tenido una importante influencia en Praga — no sólo en las zonas industriales y los suburbios a las afueras, sino también en el centro histórico de la ciudad —. Hoy día, esta herencia del movimiento moderno es objeto de la rehabilitación.

El sentido de tales rehabilitaciones se encuentra en su carácter modélico y en su efecto ejemplar, que afecta por igual a arquitectos y propietarios.